Los tres pilares de Vital Track

Una atención de salud siempre tiene tres dimensiones: el cuidado al paciente, el dinero que sostiene el servicio y la seguridad legal de quien atiende. Vital Track trata las tres juntas, en todos sus productos, a partir del mismo registro.

Pilar Clínico IA que acompaña al paciente en tiempo real

Agentes de inteligencia artificial recorren la evolución, la receta y demás información del paciente mientras se registran. Cuando algo merece atención, se avisa al profesional, con sugerencias de conducta e hipótesis para su consideración.

  • Alertas clínicas en tiempo real
  • Sugerencias de conducta y apoyo a la evaluación diagnóstica
  • Análisis de errores e inconsistencias en el registro
  • Informes por paciente, servicio y red
  • Importante: la IA apoya la decisión clínica, pero la conducta y el diagnóstico siguen bajo responsabilidad del profesional de salud

Pilar Administrativo/Financiero Facturación precisa y menos rechazos

El rechazo nace en el registro mal hecho. Por eso Vital Track lo resuelve en el origen: todas las acciones de la atención tienen valores configurables y quedan vinculadas a lo que se realizó, generando facturas más consistentes y fáciles de defender.

  • Rastreo de cada acción asistencial hasta la factura
  • Verificación durante la atención, no después del rechazo
  • Indicadores de facturación, rechazos y costos
  • Aplicable al SUS, a seguros de salud y al particular
Tela de análise de risco jurídico no prontuário

Pilar Jurídico Seguridad legal dentro de la historia clínica

Una historia clínica incompleta es un riesgo para el paciente, para el médico y para la institución. La IA jurídica de Vital Track revisa los registros en busca de lagunas, inconsistencias y puntos de exposición, y avisa antes de que se conviertan en un proceso.

  • Identificación de brechas e inconsistencias en los registros
  • Análisis de riesgo por atención, equipo o servicio
  • Pista de auditoría y trazabilidad de cada acción
  • Apoyo a la calidad y a la conformidad de la documentación clínica